Capítulo XV: Benito Pérez Galdós, el novelista que retrató el alma de la España moderna
«Si Cervantes creó la gran novela española, Benito Pérez Galdós la llevó a una nueva dimensión. Ningún escritor describió con tanta precisión la sociedad española del siglo XIX ni supo convertir la historia cotidiana en literatura inmortal.»
Introducción
La historia de España no solo se escribe con reyes, batallas o grandes descubrimientos. También se construye a través de las personas corrientes: comerciantes, soldados, estudiantes, políticos, obreros y familias que viven los cambios de su tiempo.
Nadie comprendió esto mejor que Benito Pérez Galdós.
Considerado por muchos el mejor novelista español después de Miguel de Cervantes, Galdós transformó la novela en un auténtico espejo de la sociedad. Sus personajes parecían personas reales y sus historias permitieron comprender una España que atravesaba profundas transformaciones políticas, económicas y sociales.
Con más de cien novelas, numerosas obras de teatro y los célebres Episodios Nacionales, dejó un legado literario que continúa siendo imprescindible para conocer la historia de España.
Un niño curioso en Las Palmas
Benito Pérez Galdós nació el 10 de mayo de 1843 en Las Palmas de Gran Canaria.
Su padre era militar y había participado en la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas.
Desde niño escuchó sus relatos sobre aquellas campañas.
Aquellas historias despertarían en él una enorme pasión por la historia.
También mostró muy pronto interés por la lectura, el dibujo y la música.
Su curiosidad parecía no tener límites.
Madrid, la ciudad que cambió su vida
En 1862 se trasladó a Madrid para estudiar Derecho.
Sin embargo, pronto descubrió que su verdadera vocación no eran las leyes.
Lo que realmente le apasionaba era observar la vida de la ciudad.
Recorría sus calles durante horas.
Entraba en cafés.
Conversaba con comerciantes, estudiantes, funcionarios y obreros.
Escuchaba atentamente la forma de hablar de la gente.
Aquellas experiencias se convertirían después en el material con el que construiría sus novelas.
Madrid acabaría siendo uno de los grandes protagonistas de su obra.
El nacimiento del gran novelista
Durante sus primeros años escribió artículos periodísticos y realizó traducciones.
Su primera gran novela fue La Fontana de Oro, publicada en 1870.
Muy pronto comenzaron a aparecer nuevas obras que retrataban con enorme realismo la sociedad española.
Su estilo era sencillo, elegante y muy cercano al lector.
No necesitaba recurrir a grandes artificios.
Le bastaba con describir la vida tal como era.
Los Episodios Nacionales
La obra más ambiciosa de Galdós fue una colección extraordinaria:
Los Episodios Nacionales
Se trata de una serie de 46 novelas escritas entre 1873 y 1912.
En ellas reconstruyó la historia de España desde la Batalla de Trafalgar (1805) hasta los primeros años de la Restauración.
A través de personajes ficticios que convivían con figuras históricas reales, el lector asistía a acontecimientos como:
- La Guerra de la Independencia.
- Las Cortes de Cádiz.
- El reinado de Fernando VII.
- Las guerras carlistas.
- La Revolución de 1868.
- La Restauración borbónica.
Nunca antes un escritor había narrado la historia reciente de España con semejante detalle.
Todavía hoy constituyen una fuente excepcional para comprender el siglo XIX.
Fortunata y Jacinta
Entre sus novelas destaca una considerada por muchos su obra maestra.
Fortunata y Jacinta
Publicada en 1887, relata la vida de dos mujeres muy diferentes unidas por un mismo hombre.
Más allá de la historia sentimental, la novela retrata con enorme precisión la sociedad madrileña.
Cada personaje posee una personalidad compleja y profundamente humana.
Muchos críticos la consideran una de las mejores novelas escritas en lengua española.
Otras grandes obras
Además de Fortunata y Jacinta, escribió numerosas novelas fundamentales:
- Doña Perfecta.
- Marianela.
- Misericordia.
- Tormento.
- La desheredada.
- Tristana.
- Nazarín.
En todas ellas abordó cuestiones como:
- La pobreza.
- La educación.
- La religión.
- La desigualdad social.
- El papel de la mujer.
- Los conflictos políticos.
Su objetivo no era juzgar a los personajes, sino comprenderlos.
Un escritor comprometido
Galdós fue también diputado en varias ocasiones.
Defendió ideas liberales y mostró una profunda preocupación por los problemas sociales.
Creía que la literatura debía ayudar a comprender mejor la realidad.
Sin embargo, evitó escribir panfletos políticos.
Prefería que fueran sus personajes quienes mostraran las contradicciones de la sociedad.
Por eso sus novelas siguen siendo actuales.
El teatro
Aunque es recordado sobre todo como novelista, Galdós también escribió numerosas obras teatrales.
La más famosa fue:
Electra
Estrenada en 1901.
Su enorme éxito provocó intensos debates políticos y sociales en toda España.
Miles de personas acudieron a verla.
Pocas obras teatrales españolas han tenido un impacto semejante en la opinión pública.
Los últimos años
Durante sus últimos años sufrió graves problemas económicos.
Además, fue perdiendo progresivamente la vista hasta quedar prácticamente ciego.
A pesar de ello continuó dictando sus obras a colaboradores y familiares.
Nunca dejó de escribir.
Falleció en Madrid el 4 de enero de 1920.
Su entierro congregó a más de 30.000 personas, una de las mayores manifestaciones populares celebradas hasta entonces en la capital.
España despedía a uno de sus escritores más queridos.
Curiosidades
- Fue candidato al Premio Nobel de Literatura en varias ocasiones, aunque nunca llegó a obtenerlo.
- Escribió más de un centenar de novelas.
- Paseaba diariamente por Madrid observando a las personas para inspirarse.
- Era un apasionado del dibujo y la pintura.
- Muchas de sus obras han sido adaptadas al cine, la televisión y el teatro.
- El director Luis Buñuel llevó al cine Nazarín, Tristana y Viridiana, esta última inspirada parcialmente en una novela de Galdós.
Mitos y realidades
¿Fue el sucesor de Cervantes?
No en sentido literal.
Sin embargo, una gran parte de la crítica literaria lo considera el novelista español más importante desde Cervantes por la calidad y la amplitud de su obra.
¿Escribió únicamente novelas históricas?
No.
Aunque los Episodios Nacionales son fundamentales, también escribió novelas psicológicas, sociales, realistas y obras teatrales.
¿Murió completamente olvidado?
Todo lo contrario.
Su funeral fue multitudinario y recibió el reconocimiento de miles de ciudadanos.
Con el paso del tiempo, su prestigio literario no ha dejado de crecer.
Su legado
Benito Pérez Galdós convirtió la novela en un retrato vivo de la sociedad española.
Sus personajes sienten, aman, sufren, se equivocan y evolucionan como personas reales.
Gracias a él conocemos mejor cómo era la España del siglo XIX, no solo desde el punto de vista político, sino también desde la vida cotidiana de sus habitantes.
Su influencia alcanza a escritores de todo el mundo y sus novelas continúan leyéndose en universidades, institutos y bibliotecas de numerosos países.
Como escribió en Fortunata y Jacinta:
«La verdadera riqueza de un país está en la educación de sus ciudadanos.»
Aunque esta frase resume perfectamente el pensamiento de Galdós, suele citarse de forma libre y no corresponde literalmente a una cita textual de sus obras. Lo que sí reflejan sus novelas es su firme convicción de que el progreso de una nación depende de la cultura, la educación y la justicia social.
Benito Pérez Galdós demostró que la literatura puede ser mucho más que entretenimiento: puede convertirse en la memoria de todo un pueblo.
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