OPINIÓN | Del sueldo al coste real: ¿cuánto nos cuestan diputados y senadores?

Cuando preguntamos cuánto cobra un diputado, solemos mirar únicamente su nómina. En 2026, los 350 diputados reciben una asignación básica de 3.366,99 euros mensuales, pero esa es solamente la primera línea de la factura. Dependiendo de las responsabilidades que desempeñen pueden añadirse complementos por pertenecer a la Mesa, portavocías o comisiones. Además, los grupos parlamentarios disponen de personal de asistencia. Por tanto, el coste de un diputado no termina en su asignación mensual.

Después aparecen indemnizaciones, desplazamientos y grupos parlamentarios. Estos últimos reciben 30.346,72 euros mensuales fijos por grupo, más 1.746,16 euros al mes por cada diputado que lo integra. El presupuesto prorrogado contempla más de 11 millones de euros para subvenciones a los grupos parlamentarios. No digo que esos medios sean innecesarios; una democracia necesita recursos. Lo que digo es que cuando preguntamos cuánto nos cuesta nuestra representación política debemos contar la factura completa.

Y enfrente tenemos el Senado. Cada senador percibe una asignación constitucional de 3.417,54 euros mensuales en 14 pagas, antes de determinados complementos derivados de las responsabilidades que desempeñe. También existen subvenciones para los grupos parlamentarios y toda una estructura administrativa necesaria para mantener funcionando la Cámara. Nuevamente, nada de esto es clandestino: son cantidades públicas. La cuestión es cuántos ciudadanos conocen realmente el coste completo de las instituciones que mantienen con sus impuestos.

Solamente el presupuesto prorrogado del Senado asciende a 64.136.450 euros en 2026: 31,32 millones para gastos de personal, 22,01 millones para bienes y servicios, 7,82 millones para transferencias y otras cantidades para inversiones y gastos financieros. Y esta cifra no es necesariamente la factura definitiva, porque durante el ejercicio pueden incorporarse créditos y aprobarse suplementos presupuestarios. De hecho, el propio Senado informa de modificaciones durante 2026.

¿Me parece mal que diputados y senadores cobren? No. Representar a millones de españoles supone una enorme responsabilidad y debe estar correctamente remunerado. Lo que exijo como ciudadano es que semejante inversión tenga correspondencia en trabajo, acuerdos, transparencia y responsabilidad. Porque cuando una empresa privada paga bien a un directivo también le exige resultados. ¿Por qué deberíamos considerar ofensivo pedir exactamente lo mismo a quienes administran el dinero de todos?

Y ahora viene la cifra que pone las cosas en perspectiva. El presupuesto prorrogado del Congreso ronda los 110,42 millones de euros y el del Senado asciende a 64,14 millones. Sumados hablamos de aproximadamente 174,56 MILLONES DE EUROS presupuestados para ambas Cámaras. No son solamente sueldos de diputados y senadores: incluyen personal, funcionamiento, servicios, grupos parlamentarios, inversiones y demás gastos institucionales. En el caso del Senado, la propia Cámara confirma oficialmente los 64.136.450 euros prorrogados para 2026.

LA CUENTA

CONGRESO: 110.421.300 €
SENADO: 64.136.450 €

TOTAL: 174.557.750 EUROS

Casi 175 millones de euros. No me preocupa que la democracia cueste dinero; una democracia seria necesita recursos y representantes preparados. Lo que me preocupa es pagar una democracia cara y recibir a cambio una política barata. Si el ciudadano paga la factura, también tiene derecho a exigir trabajo, resultados y responsabilidades cuando las cosas se hacen mal.

JMACGYVER

Los escaños los ocupan ellos. La factura la pagamos entre todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *