OPINIÓN | La vida no tiene una segunda toma

A veces observo a algunos jóvenes y tengo la sensación de que viven como si fueran los protagonistas de su propia película. Como si nada pudiera ocurrirles realmente. Arriesgan, prueban, conducen demasiado rápido, mezclan alcohol con decisiones que jamás tomarían estando serenos o aceptan retos absurdos simplemente porque alguien está grabando con un teléfono. Como si después aparecieran los títulos de crédito y mañana pudiéramos empezar otra vez.

Pero la vida tiene una diferencia fundamental con el cine. En una película, el actor puede morir y al día siguiente estar rodando otra. En la vida real no existe una segunda toma. Una decisión que dura cinco segundos puede cambiar una vida entera. Y lo peor es que muchas veces no solamente cambia la nuestra: también puede destrozar la de nuestros padres, nuestros amigos o la de una persona que simplemente tuvo la desgracia de cruzarse en nuestro camino.

No escribo esto para decirles a los jóvenes cómo tienen que vivir. Sería absurdo. También nosotros fuimos jóvenes, cometimos imprudencias y creímos alguna vez que éramos indestructibles. La juventud tiene que disfrutar, salir, enamorarse, viajar, equivocarse y hasta hacer alguna locura. Hay tiempo para casi todo. Pero una cosa es disfrutar de la vida y otra jugar con ella pensando que siempre tendremos una oportunidad para arreglarlo mañana.

Las redes sociales tampoco ayudan. Parece que cuanto más arriesgado, absurdo o espectacular sea algo, más posibilidades tiene de conseguir una pantalla llena de aplausos. Pero ningún «me gusta» merece una vida. Ningún reto merece dejar a una familia preguntándose durante años por qué ocurrió aquello. Ser prudente no significa ser cobarde ni aburrido. A veces significa simplemente haber comprendido que tenemos mucho que perder.

Y termino pensando precisamente en ellos porque, nos guste o no, dependemos de nuestros jóvenes. Ellos conducirán este país cuando nosotros ya no podamos hacerlo. Serán nuestros médicos, profesores, policías, científicos, trabajadores, empresarios y quienes tomarán las decisiones del mañana. Disfrutad. Reíd. Equivocaos. Vivid intensamente. Pero recordad de vez en cuando algo que ninguna película puede enseñarnos del todo: vosotros sois los protagonistas de vuestra vida, sí, pero aquí no hay especialistas que reciban el golpe por vosotros.

JMACGYVER
Hay tiempo para casi todo en la vida. Lo único que debemos procurar es seguir teniendo vida para disfrutar de ese tiempo.

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